REFLEXIÒN
Las
transformaciones y los cambios en una sociedad, traen consigo infinidad de
inquietudes y temores para aquellos que están inmersos en esa cultura, lo cual
hace que las personas presenten cierto temor a asumir estas transformaciones
que a su premisa hace que no sea reconocido el valor agregado o el progreso que
estas puedan traer a la comunidad.
Desde
hace aproximadamente diez años, nos encontramos con el bum de las nuevas
tecnologías en todo su esplendor, de las facilidades de acceso, actualización,
optimización de procesos, conexión, entre otros, de las posibilidades que nos
puede brindar una herramienta en la formación y construcción del aprendizaje
colectivo, en donde el individuo diariamente esta reconstruyendo su propia
información para ajustarse a las necesidades individuales y del entorno.
Personalmente,
considero que la escuela es para el caso de la tecnología la principal entidad
que requiere adoptar estas nuevas tecnologías como un medio para llegar al fin
educativo, pues es allí donde encontramos a las generaciones que van a regir
los destinos del mundo en sus diferentes épocas. Por ende, la escuela es la
principal llamada a implementar, trabajar y mejorar sus prácticas para hacer más
efectivos los procesos educativos y contribuir de mejor forma al cometido de la
educación en la formación de personas integrales que demanda la sociedad, incluyendo
las nuevas tecnologías que en un
porcentaje alto potencializan habilidades necesarias para el desarrollo del ser
humano en su vida diaria.
Anteriormente,
la educación era cimentada en la teoría del conductismo, en donde la principal
característica era la observación del alumno a las cátedras de su maestro,
donde el papel del aprendizaje estaba mediado por el premio y el castigo y las
experiencias repetitivas en la realización de las tareas. Métodos que quizá en
su momento funcionaron pero que a medida que iba pasando el tiempo y llegaban
los cambios e innovaciones, estos presionaban en la necesidad de hacer transformaciones
educativas, donde era necesario la implementación de artefactos, herramientas y
tecnologías que afianzaran mejor el conocimiento y permitieran que el
aprendizaje ya no fuera por repetición sino, en la construcción mediado por
herramientas tecnológicas y por la interacción entre las personas.
Hoy
por hoy, las diferentes instituciones, entidades, empresas, y lugares de
formación que han aceptado el tema de la inclusión de las herramientas
tecnológicas, viéndolas como un insumo que permite a las personas reconocer sus
conocimientos previos y adaptarlos a los nuevos, haciendo una reedificación a sus conceptos en la medida que compara un
tema determinado, con diferentes fuentes de consulta, haciendo a su vez ese
proceso colaborativo de construcción de información entre compañeros y la internet
a partir de sus diferentes programas, lo que permite que la teoría del
constructivismo se haga efectiva y el estudiante encuentre un real significado
a las experiencias que diariamente tiene en sus diferentes ambientes.
Es
aquí donde radica la importancia de reconocer que las diferentes épocas traen
consigo sus propias demandas, en donde es necesario adaptarse a estos patrones
para poder movernos dentro de la sociedad, aceptando un rehacer en nuestro
conocimiento y permitiendo la transformación de las propias estructuras
mentales y cerebrales, reorganizarnos, para poder desenvolvernos en las
diferentes actividades, pero teniendo en cuenta que el mejor trabajo y
aprendizaje se logra en la colaboración con nuestros semejantes y en la
interacción con el entorno, adoptando el conectivismo como una herramienta que
facilita fuentes de información útiles para el individuo, teniendo en cuenta
que el conocimiento no es estático, sino cambiante y que cada día debemos estar
actualizándonos en los diferentes programas y herramientas que pueden mejorar
las actividades diarias.